Dinámica para fomentar la conservación ambiental a través del arte

 

AMAR LA NATURALEZA A TRAVÉS DEL ARTE

Herramienta nº2: Dinámica de educación ambiental para conocer y respetar el entorno natural a través de las artes plásticas.

 

Arrival of spring, David Hockney (2011)

 

Si deseamos transmitir en nuestro alumnado un verdadero respeto por el entorno natural, lo primero que debemos conseguir es que lo valoren. Que interioricen lo afortunados que son al poder disfrutar de la belleza que les rodea, que sean conscientes de los recursos que les ofrece el medio y, por supuesto, de la necesidad de conservar aquello que les mantiene con vida. Por ello, los educadores ambientales no nos podemos limitar al “eso se hace” o “eso no se hace”, “no tires papeles al suelo”, “no arranques flores”… Debemos permitir que sean ellos quienes decidan no tirar papeles a la hermosa playa donde veranean o no arrancar las  flores del lindo sendero por el que caminan. De esta manera les estaremos ayudando a que construyan su propio pensamiento crítico, lo que es fundamental para generar verdaderos cambios de comportamiento.

 
Para ayudarles a valorar su entorno y conseguir una verdadera involucración, debemos procurarles una educación afectiva, en la cual la persona conoce su ambiente a través de sus experiencias y emociones. En este sentido, el arte se convierte en una herramienta pedagógica que permite despertar en el menor una respuesta emocional, permitiendo desarrollar una empatía por el entorno que le rodea.

Las experiencias que vivimos en relación al entorno natural nos puede fomentar tanto sentimientos positivos como negativos. Si un niño se educa alejado de los espacios naturales, con estímulos exteriores que le enseñan que la naturaleza es una mero instrumento para conseguir bienes materiales, éste crecerá con un sentimiento de desapego e individualismo. No se puede amar lo que no es concebido como propio, lo que no ha sido interiorizado psicológicamente.
 

 

En este sentido, la educación artística se convierte en una de las mejores herramientas de trabajo para el educador ambiental. Pues ayuda a que las personas, y en especial los niños, desarrollen la sensibilidad, la intuición y el respeto por la belleza que nos rodea. Por ello, es de vital importancia ayudar a los niños a que vean la naturaleza con una mirada estética.

 

Existen muchas dinámicas útiles de educación artística medioambiental, pero por su sencillez y buenos resultados, la que más me gusta trabajar es la siguiente:
En un bello entorno, ya sea un espacio natural o un parque frondoso en la ciudad, invitad a vuestro alumnado a que dibuje el paisaje que observan. Es sorprendente la información que se puede extraer en el dibujo de un niño. A continuación se pregunta al grupo acerca de sus dibujos: ¿es bonito lo que veis?, ¿qué os hace sentir?, ¿está limpio?, ¿falta algo?… Esta fase es fundamental, pues es una dinámica de concienciación y debe ser el educador ambiental el que refuerce los sentimientos despertados en el alumnado.
Esta dinámica tiene un doble objetivo, por un lado se trabaja la sensibilidad artística del alumnado. Y por otra, toman conciencia de la realidad que les rodea a través de la observación crítica de sus propias imágenes.
Muchos artistas han utilizado la naturaleza como motivo en sus obras. Éstas pueden convertirse en buenas herramientas de trabajo. Algunos ejemplos:
 
David Hockney
Jardines de Monet

 
Noche estrellada de Van Gogh

 

Este artículo es un versión actualizada del post denominado “Sensibilización ambiental a través del arte” que publiqué en la radio infantil Babyradio


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