Educación ambiental y género

 

En este mes de junio he participado como formadora en un curso sobre educación ambiental y género. Coordinado por nuestra asociación, Andaraje e Hipotenusa, y financiado por la Junta de Andalucía a través de su Plan Andaluz de Formación Ambiental. Con este curso buscábamos dos cosas:

– Formar a educadores y educadoras ambientales para incluir la perspectiva de género en el diseño, ejecución y evaluación de sus proyectos educativos.
– Descubrir las conexiones existentes entre desarrollo sostenible y perspectiva de género; y como la educación ambiental puede ayudar a promover la igualdad entre las personas.

En la primera ponencia que llevé a cabo, denominada Análisis de género de la realidad social: desmontando estereotipos buscaba que entre todos y todas descubriéramos las conexiones existentes entre desarrollo sostenible y perspectiva de género, y como la educación ambiental puede ayudar a promover la igualdad entre las personas.

Lo cierto es que nuestro planeta está soportando en la actualidad una serie de problemas ambientales que afectan a todas las personas y países del mundo: el cambio climático, la falta de agua potable, la contaminación atmosférica, etc. Sin embargo, el impacto y las consecuencias de estos problemas no repercuten con la misma dimensión y grado en todas las regiones del mundo. Incluso en la misma región, las consecuencias varían en un mismo grupo social debido al grado de vulnerabilidad de cada persona por razones económicas, sociales y, por supuesto, de género. Así pues, los grandes problemas ambientales inciden con mayor virulencia en quienes menos poder y recursos tienen, como en el caso de las mujeres.

Como educadores y educadoras ambientales debemos conocer la realidad sociocultural que condiciona el desarrollo sostenible. Una realidad marcada por las relaciones internas de la sociedad, como son las relaciones de género.

La relación entre la igualdad de género y el desarrollo sostenible es bidireccional. Por un lado, debemos comprender que las mujeres son más vulnerables a los problemas ambientales y, por el otro, que la participación de la mujer es necesaria para alcanzar la sostenibilidad económica, social y ambiental que necesitamos en nuestro planeta. Como indica Eloisa Tréllez “para el mejoramiento ambiental, para la buena gestión de los recursos naturales, es clave que las relaciones internas en la sociedad, que se caracterizan notablemente por las relaciones y los roles de género, sean equitativas y apropiadas de modo que esta sociedad actúe a su vez de manera consecuente con la naturaleza.” [i]


Sin título

Las mujeres son más vulnerables a los problemas ambientales a causa de la desigualdad de género. Las mujeres tienen mayor dificultad para mejorar su estatus profesional, social y económico. Esta situación dificulta que ellas puedan hacerle frente a los impactos socioambientales y económicos derivados de problemas como el cambio climático, la falta de agua potable, la acumulación de residuos, la contaminación, etc.

A lo largo de la ponencia descubrimos por qué las mujeres encuentran mayor dificultad que los hombres para mejorar su estatus profesional, social y económico.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
[i]http://www.mapama.gob.es/es/ceneam/articulos-de-opinion/2005_03trellez_tcm7-53026.pdf

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